-El Liceo Militar estaba íntegramente en la localidad de Recreo, no estaba en Santa Fe como está ahora, aunque previamente había estado en Santa Fe este. Son muchas las anécdotas con prácticamente 150 compañeros de toda la región: Entre Ríos, el este de Córdoba, al sur de Santa Fe, algunos de Buenos Aires, Chaco, Corrientes. Es un liceo muy regional que involucra a todas esas provincias. Con las reuniones habíamos comenzado el segundo sábado de diciembre fijo, ya estipulado, sin necesidad de acuerdo. Ahora, después del transcurrir de los años, se hacen reuniones periódicas prácticamente cada dos meses: Rosario, Paso de la Patria, Córdoba, ahí en Santa Fe mismo. En cuanto a las vivencias del Liceo, uno está cinco años compartiendo con compañeros de su misma edad en plena adolescencia, por lo que prácticamente se termina siendo un hermano o comparte más que con un hermano. Es que a un hermano lo veía el fin de semana un ratito; en cambio ahí en el Liceo eran 24 horas los cinco días de la semana. ¡Estábamos en régimen de internado de esa época y es algo que te marca para toda la vida. Es un es un sello indeleble, de hermandad y de camaradería para toda la vida.