Los grandes escritores y guionistas seguramente basan sus historias en hechos de la vida real, que acontecen en pequeñas comunidades y que, por su espectacularidad, trascienden fronteras. Dicho esto, ¿Puede coincidir un hecho fortuito ocurrido hace 90 años en la ciudad de Santa Fe con una película de Woody Allen y un episodio de Los Simpsons? La respuesta es afirmativa.


































