Más de 3.000 migrantes murieron o desaparecieron en el Mediterráneo y el Atlántico el pasado año al intentar llegar a Europa, una cifra que duplica las víctimas de 2020, según reveló este viernes la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Ese año se registraron 1.544 muertes en ambas rutas.



































