Hace casi 30 años, el 25 de diciembre de 1989, el dictador Nicolás Ceausescu y su esposa, Elena, quienes vivían como ricos en medio de la pobreza de los rumanos, fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento tras ser acusados de genocidio y corrupción, en un proceso que es recordado como un hito de la caída del bloque comunista.



































