Rusia, Estados Unidos y la OTAN apostaron hoy al diálogo para reducir la tensión sobre una posible acción militar en Ucrania, aunque el Kremlin exige respuestas "concretas" por parte de la Casa Blanca que esta semana volverá a demostrar su influencia en el conflicto con la visita que iniciará en Kiev el secretario de Estado, Antony Blinken.
































