Siria dispone de dos bases rusas en su territorio. Una sobre el mar Mediterráneo para la flota rusa que así evitaba un largo periplo para llegar a aguas internacionales desde el Mar Negro pasando por el estrecho de Turquía. Así Tartús fue creciendo en su valor estratégico junto con la base aeronáutica de Jmeimin ubicada a poca distancia y que permitió un despliegue rápido cuando las fuerzas de Al Assad necesitaban reprimir alzamientos.
































