La apertura de los grandes archivos de Arolsen en Alemania permitió a los expertos del museo de Auschwitz Birkenau rastrear el destino de las víctimas de este campo de exterminio nazi, símbolo del Holocausto, en el marco de un proyecto conjunto que en dos años lleva catalogados más de 120.000 documentos que arrojan luz sobre el destino de los presos, explicó hoy la archivera Ewa Bazan.
































