El violento episodio comenzó con una discusión por el volumen de la música y escaló hasta el fatal apuñalamiento de Jlenia Musella, que murió a pesar de ser trasladada al hospital.
Tras el ataque, el agresor se fugó, pero luego se presentó ante la Policía y confesó el crimen.

El violento episodio comenzó con una discusión por el volumen de la música y escaló hasta el fatal apuñalamiento de Jlenia Musella, que murió a pesar de ser trasladada al hospital.
El crimen ocurrió en una vivienda de Nápoles, Italia, cuando una discusión familiar por la música alta escaló de forma violenta y terminó con una mujer de 22 años apuñalada por la espalda por su propio hermano.
La víctima fue identificada como Jlenia Musella, quien había estado escuchando música a alto volumen mientras su hermano, Giuseppe Musella, de 28 años, intentaba dormir, según reconstruyó la investigación.
Según el relato de las autoridades y lo consignado en la investigación, la discusión se intensificó hasta que Giuseppe tomó un cuchillo y se lo arrojó a su hermana, hiriéndola gravemente en la espalda.
A pesar de que Jlenia logró salir de la casa y caminar hasta la calle, donde vecinos la asistieron, fue trasladada al hospital Villa Betania con heridas críticas. Los médicos, sin embargo, confirmaron que no sobrevivió a las lesiones.
Después del ataque, el agresor huyó inicialmente, pero más tarde se presentó en una comisaría y confesó el crimen ante la Policía, informaron fuentes locales.
Giuseppe quedó detenido en la prisión Secondigliano, acusado de homicidio agravado, y la investigación quedó a cargo de la Brigada Móvil de Nápoles y la fiscalía local.
El caso también puso en evidencia la difícil situación familiar: los hermanos vivían solos, su madre cumple arresto domiciliario en otra residencia y su padre está preso, señalaron medios italianos.
La tragedia generó conmoción en el barrio, donde residentes describieron a Jlenia como una joven sociable, y las autoridades trabajan para reconstruir los detalles del altercado que llevó a un fatal desenlace.




