Los primeros 100 días de un presidente revelan sus prioridades y su estrategia de gobierno. Y lo que se ha visto con Biden es que su retórica sobre la unidad nacional no consiste en negociar y esperar a que los republicanos cedan (como vicepresidente, vio a lo que eso condujo a Barack Obama) sino en apostar por iniciativas que gozan de gran respaldo popular. Su cálculo: si, como pasó con el rescate, los conservadores no colaboran, puede estar sentando las bases para un mejor resultado de los demócratas en las elecciones legislativas del 2022.

































