Las sospechas se han confirmado. La diputada federal brasileña Flordelis dos Santos, de 59 años, ha sido formalmente acusada este lunes de ordenar el asesinato de su marido, acribillado el año pasado en la casa de Río de Janeiro donde la pareja vivía junto a la mayoría de sus 55 hijos, cuatro biológicos y el resto adoptados. El crimen tiene todos los ingredientes para convertirse en una exitosa docuserie. La policía sostiene que la parlamentaria, que es también pastora evangélica, encargó a sus hijos que mataran al padre dentro de la lucha por el poder y el dinero en la Iglesia que fundaron juntos. Varios de los hijos también han sido arrestados.

































