El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó en la noche del miércoles que "no podemos aceptar que el crimen organizado siga destruyendo familias, oprimiendo a los residentes y esparciendo drogas y violencia por las ciudades", y que es necesario un trabajo coordinado "que llegue a la columna vertebral del narcotráfico".



































