El rey Carlos III inició un procedimiento formal para retirar el tratamiento, los títulos y los honores al príncipe Andrés, y el Palacio de Buckingham notificó que debe abandonar la mansión Royal Lodge en Windsor. La medida responde al renovado escrutinio por los vínculos del príncipe con Jeffrey Epstein y a la difusión de nuevas alegaciones publicadas en memorias póstumas.


































