El Ministerio de Defensa de Taiwán denunció este sábado la incursión de un dron de reconocimiento chino en su espacio aéreo, un episodio que elevó nuevamente la tensión entre Taipéi y Pekín.
El Ministerio de Defensa de Taiwán informó que una aeronave no tripulada del Ejército Popular de Liberación sobrevoló durante varios minutos el espacio aéreo de las Islas Pratas. La incursión fue calificada como “provocadora e irresponsable” y volvió a encender las alarmas por la seguridad regional.

El Ministerio de Defensa de Taiwán denunció este sábado la incursión de un dron de reconocimiento chino en su espacio aéreo, un episodio que elevó nuevamente la tensión entre Taipéi y Pekín.
Según el reporte oficial, la aeronave no tripulada fue detectada al amanecer mientras se aproximaba a las Islas Pratas y permaneció durante ocho minutos dentro del espacio aéreo taiwanés.
De acuerdo con el comunicado difundido por las autoridades de defensa, el dron voló fuera del alcance efectivo de los sistemas antiaéreos desplegados en la zona. “Tras emitir advertencias a través de los canales internacionales correspondientes, el dron abandonó el área a las 05:48 horas”, precisó el ministerio.
Desde Taipéi calificaron la maniobra como “provocadora e irresponsable” y señalaron que este tipo de acciones “socavan gravemente la paz y la estabilidad regional, además de violar las normas del derecho internacional”. En ese sentido, el Ministerio de Defensa advirtió que las Fuerzas Armadas mantendrán un estado de “estricta vigilancia y monitoreo permanente”.
“Actuaremos conforme a los procedimientos establecidos para la gestión de incidentes repentinos durante el período de preparación regular para el combate”, subrayó el comunicado.
Por su parte, China ofreció una versión diferente de los hechos. A través de la red social WeChat, un portavoz del Comando del Teatro de Operaciones Sur del Ejército Popular de Liberación afirmó que los drones realizaron un “vuelo de entrenamiento normal”, sin reconocer la violación del espacio aéreo taiwanés.
Situadas entre el sur de Taiwán y Hong Kong, las Islas Pratas —conocidas también como Dongsha— son consideradas un punto especialmente vulnerable ante una eventual ofensiva china.
El atolón se encuentra a más de 400 kilómetros de la isla principal de Taiwán y cuenta con una presencia militar limitada, pese a su relevancia estratégica en el extremo norte del disputado mar de China Meridional.
Además de su valor geopolítico, las islas son un parque nacional administrado por Taiwán. En el contexto más amplio, China considera a Taiwán, una democracia con gobierno propio de facto, como una parte “inalienable” de su territorio.
Pekín mantiene una presión militar constante sobre la isla, con maniobras casi diarias en sus alrededores, aunque las incursiones directas en el espacio aéreo taiwanés siguen siendo poco frecuentes.
El incidente vuelve a poner de relieve la fragilidad del equilibrio en la región y el riesgo latente de una escalada en uno de los principales focos de tensión geopolítica a nivel global.




