El colapso ocurrió durante la madrugada del viernes, en pleno proceso de tensado de cables de acero en el puente Jianzha, parte de la línea ferroviaria Sichuan-Qinghai. La ruptura de uno de los cables provocó el derrumbe de una sección de 108 metros del arco principal, que cayó sobre el lecho del río Amarillo. El accidente dejó un saldo de al menos 12 trabajadores muertos y cuatro desaparecidos.



































