El pasado 5 de mayo, Lucas Villa, el estudiante de la Universidad Tecnológica de Pereira y líder juvenil, recibió ocho disparos en el cuello, tórax, pierna y en el cráneo, mientras protestaba pacíficamente en el viaducto de la ciudad, producto de los cuales murió días después. Ahora los ojos están sobre su familia, específicamente sus hermanos, que han denunciado amenazas en su contra.































