Suecia ha optado por una estrategia diferente, y poco habitual, para enfrentar la pandemia de coronavirus. Las medidas propuestas son voluntarias -por ejemplo, el teletrabajo es opcional- y no existe ningún tipo de bloqueo ni de restricciones. Incluso el principal epidemiólogo del Gobierno, Anders Tegnell, opina que el uso de la mascarilla no es necesario. Pero desde mitad de noviembre los contagios y las muertes por covid van en ascenso.



































