Un estremecedor episodio de violencia sacudió a Cabo Blanco, donde un hombre de 34 años asesinó a su hijo de 10 años con un machete, dejó gravemente herida a su pareja y terminó muerto tras enfrentarse con efectivos de la Guardia Civil.
Un episodio extremo sacudió a una zona residencial durante la madrugada. La intervención policial dejó víctimas fatales, una mujer internada en estado crítico y una investigación abierta para esclarecer lo ocurrido.

Un estremecedor episodio de violencia sacudió a Cabo Blanco, donde un hombre de 34 años asesinó a su hijo de 10 años con un machete, dejó gravemente herida a su pareja y terminó muerto tras enfrentarse con efectivos de la Guardia Civil.
El hecho ocurrió alrededor de la 1 de la madrugada de este viernes, cuando vecinos de la zona alertaron a las fuerzas de seguridad por un violento altercado dentro de un departamento. Al llegar al lugar, los agentes se encontraron con una escena de extrema violencia: el hombre estaba armado con un machete y se mostraba fuera de control.
Según informaron fuentes policiales, el agresor atacó directamente a los efectivos y logró herir a uno de ellos en el hombro. “La agresión fue inmediata y puso en riesgo la vida de los agentes”, señalaron voceros del operativo.
Ante el ataque, los policías respondieron con sus armas reglamentarias y abatieron al hombre en el lugar. Una vez asegurada la escena, ingresaron a la vivienda, donde hallaron el cuerpo sin vida del niño y a la mujer con heridas de extrema gravedad.
La madre fue trasladada de urgencia a un hospital de la isla, donde permanece internada en estado crítico. El agente herido también fue hospitalizado, aunque sus lesiones no revistieron gravedad y se encuentra fuera de peligro.
Desde la Guardia Civil indicaron que el caso presenta características compatibles con un episodio de violencia machista. No obstante, aclararon que el agresor no registraba denuncias previas ni antecedentes penales, de acuerdo con los datos del Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
“La investigación sigue abierta y se están analizando todos los elementos del contexto familiar para reconstruir lo sucedido”, explicaron fuentes oficiales. Peritos judiciales trabajan en la recolección de pruebas y en la reconstrucción de las horas previas al ataque.
El crimen generó una profunda conmoción en la comunidad de Cabo Blanco y reavivó el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y protección ante situaciones de violencia de género. Vecinos y organizaciones locales expresaron su consternación y reclamaron medidas más eficaces para detectar casos de riesgo antes de que se produzcan desenlaces trágicos.