El gobierno del estado brasileño de San Pablo y el laboratorio privado chino Sinovac Biotech defendieron la seguridad de Coronavac, la vacuna contra el coronavirus que se desarrolla en forma conjunta, porque evitó efectos colaterales en el 94,7% de los voluntarios chinos que se sometieron a las pruebas. Entre los 5.600 brasileños que probaron la vacuna no hubo efectos colaterales hasta ahora, informó el gobernador paulista, Joao Doria.



































