Delcy Rodríguez cumple este jueves su primer mes como presidenta encargada de Venezuela en un escenario atravesado por una profunda reconfiguración del poder político. Con un margen de maniobra limitado y bajo una fuerte presión internacional, la dirigente chavista intenta sostener la gobernabilidad con un estilo pragmático, alejado del discurso confrontativo que caracterizó a la etapa anterior.


































