"Resulta claro que este es uno de los días más oscuros de Nueva Zelanda . Claramente, lo que ha ocurrido aquí fue un acto de violencia extraordinario y sin precedentes". La primera ministra neozelandesa, Jacinda Arden, dio una conferencia de prensa tras los ataques a dos mezquitas en esta ciudad en los que murieron 49 personas. El mensaje fue dramático.































