Donald Trump expresó en su red social que los acontecimientos en Irán representan una oportunidad histórica para el cambio, asegurando que Estados Unidos “está listo para ayudar” si fuese necesario.
El presidente de Estados Unidos publicó este sábado un mensaje que se viralizó mientras enormes protestas antigubernamentales sacuden decenas de ciudades iraníes y el régimen intensifica la represión con apagones de internet y uso de fuerza letal.

Donald Trump expresó en su red social que los acontecimientos en Irán representan una oportunidad histórica para el cambio, asegurando que Estados Unidos “está listo para ayudar” si fuese necesario.
El mandatario subrayó que Irán enfrenta un momento crítico, observando con atención el desarrollo de las protestas y advirtiendo a las autoridades iraníes sobre las posibles consecuencias de una represión brutal. Esta postura combina apoyo retórico a los manifestantes con una advertencia política explícita al gobierno de Teherán.
“Irán busca la LIBERTAD, quizás como nunca antes. ¡Estados Unidos está listo para ayudar!”, dijo Donald Trump vía Truth Social.
Las manifestaciones, que comenzaron el 28 de diciembre de 2025 por el deterioro económico y la caída del valor de la moneda nacional, se transformaron rápidamente en un movimiento generalizado contra el régimen y el liderazgo clerical. En distintas ciudades del país, miles de personas salieron a las calles en reclamo de libertad, justicia y mejoras económicas.
Según organizaciones de derechos humanos, los enfrentamientos han dejado al menos 50 manifestantes muertos y más de 2.300 detenidos, mientras las fuerzas de seguridad emplean gases lacrimógenos, balas reales y detenciones masivas para dispersar las protestas.
La represión estatal se ha visto acompañada por el apagón total de internet en buena parte del país, una medida destinada a dificultar la coordinación de los manifestantes y limitar la difusión de imágenes y testimonios desde el terreno.
En varias ciudades, incluidos centros urbanos clave, manifestantes prendieron fuego a mezquitas, edificios gubernamentales e instalaciones públicas, como muestra del rechazo al aparato estatal y la desesperación por el estancamiento político y económico.
La situación se ha vuelto cada vez más violenta y compleja, con videos que muestran marchas multitudinarias, enfrentamientos con las fuerzas del orden y escenas de caos en las calles, a pesar de la censura de comunicaciones.
El líder supremo de Irán, Ayatollah Ali Khamenei, calificó a los manifestantes de “vándalos” y acusó a Trump y a potencias extranjeras de fomentar el desorden, afirmando que los manifestantes supuestamente actúan para “complacer” a Estados Unidos.
Por su parte, el jefe del poder judicial iraní advirtió que las autoridades aplicarán castigos severos sin clemencia contra quienes participen en las protestas, aumentando la tensión entre manifestantes y el Estado.
La comunidad internacional ha expresado su inquietud por el uso desproporcionado de la fuerza contra civiles en Irán. Líderes de Alemania, Reino Unido y Francia emitieron declaraciones en las que instan al respeto de los derechos humanos y al fin de la violencia estatal, mientras organizaciones como Amnesty International denuncian violaciones graves bajo el apagón de internet.
En este contexto, la declaración de Trump no solo funciona como un gesto de apoyo a los manifestantes, sino también como un mensaje estratégico en un escenario geopolítico de alta tensión entre Estados Unidos e Irán.
Las protestas masivas en Irán representan uno de los desafíos internos más significativos para el régimen en años, con miles de personas tomando las calles pese a la brutal represión estatal y el bloqueo de comunicaciones. La postura del presidente estadounidense Donald Trump, que destaca la búsqueda de libertad y la disposición de EE. UU. para brindar asistencia, agrega una dimensión internacional al conflicto, intensificando el debate sobre el futuro político y social del país persa.




