Después de 364 días en el exilio, el ex presidente boliviano Evo Morales volvió a pisar este lunes su tierra, con una emotiva y multitudinaria recepción popular. Allí, Evo dijo que si no se hubiera ido tras el golpe de estado que sufrió, "habría terminado en el cementerio o extraditado a Estados Unidos". Morales, de 61 años y presidente de Bolivia entre 2006 y 2019, de origen aymara, trabajador rural y dirigente sindicalista cocalero, pisó tierra boliviana durante la mañana, procedente de la localidad argentina de La Quiaca y tras cruzar caminando por el paso internacional que une a dicha ciudad jujeña con Villazón, en el sur boliviano.


































