Grettel Landrove, de 23 años, que presentaba un traumatismo craneal severo y daño neurológico severo se transformó en la víctima fatal 111 de la caída, poco después de despegar del aeropuerto cubano de La Habana, del avión Boeing 737 de la compañía mexicana Damojh, subarrendado por la estatal Cubana de Aviación.
































