Una de las pasiones de este asesino sin escrúpulos es la pintura y ahora, al contar con mucho tiempo libre en prisión, se ha dedicado a dibujar a las mujeres que mató. Blancas, negras y latinas, no tenía preferencias. La mayoría eran jóvenes, con labios brillantes y ojos grandes, tal y como verse en los retratos de Samuel Little que ha difundido el FBI.
































