Lo que dejó Davos: una tensión calmada por Groenlandia y la inauguración del Consejo de Paz
El balance del Foro Económico Mundial de 2026 dejó mayores precisiones desde el plano geopolítico. El paso de Milei y el “descubrimiento” de los líderes europeos.
Lo que dejó Davos: una tensión calmada por Groenlandia y la inauguración del Consejo de Paz
El Foro Económico Mundial 2026 de Davos, Suiza, fue el puntapié inicial de lo que aparenta ser un año cargado de tensiones y negociaciones en el mundo. El primer movimiento lo dio Donald Trump, presidente de Estados Unidos, quien sigue con su idea expansionista y de construcción del ya renombrado hegemón.
La creación del Consejo de Paz contó en el acto inaugural con la adhesión de algunas naciones de peso para el interés futuro de la Casa Blanca y con una creciente reserva de recursos naturales y económicos, pero de controversial actualidad política: Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Pakistán, Indonesia y Azerbaiyán.
Sumó a estos nombres claves en la restructuración del plano mundial, como lo son Turquía con su renovado protagonismo de Recep Tayyip Erdogan en Medio Oriente y el ya abonado Hungría de Viktor Orban.
El paso argentino
Allí, en el marco de las primeras firmas del Consejo de Paz que no se privó de invitaciones a supuestos “enemigos” de Washington, estuvo presente Javier Milei, quien no recibió las mejores valoraciones en su discurso un tanto repetitivo, pero que se trajo consigo la foto siempre buscada, el apretón de manos más importante y la inclusión en el bloque que buscará suprimir el rol de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Donald Trump junto a Javier Milei en la firma del Consejo de Paz. Crédito: REUTERS/Jonathan Ernst
En simultáneo, las cuestiones internas de la Casa Rosada también tuvieron un interesante protagonismo y se posicionan en la agenda de gestión más cercana. Luis Caputo, ministro de Economía de la Nación, tuvo un breve encuentro con Kristalina Georgieva, titular del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El cruce no fue casual. El 1 de febrero Argentina enfrenta un pago de 824 millones de dólares en intereses al FMI y durante el mismo mes se realizará, aún sin fecha, la segunda evaluación del acuerdo. Desde el Fondo ya destacaron el “sólido desempeño” de la economía argentina y el “progreso en la acumulación de reservas”.
Kristalina Georgieva, titular del FMI, junto a Luis Caputo, ministro de Economía argentino. Crédito: FMI
Milei tuvo sus dos saludos diplomáticos con el presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, y el Ejecutivo del Foro Económico Mundial, D. Børge Brende. Más en el plano de figura personal, el líder de La Libertad Avanza mantuvo una entrevista destacada con la agencia de noticias estadounidense Bloomberg
Groenlandia y Europa
Los primeros días de enero estuvieron marcados por la discusión en torno a Groenlandia, aquel “bloque de hielo” perteneciente al Reino de Dinamarca que Trump quiere para Estados Unidos.
Entre sus argumentos figuran la desprotección de la OTAN a la región semi ártica, en un contexto de descubrimiento de nuevos yacimientos de minerales estratégicos y la creación de nuevas rutas comerciales, con creciente interés de Rusia y China. Además, sumó cuestionamientos a miembros de la Unión Europea por ir “en el rumbo equivocado”, llegando incluso a sumar como argumento el no haber recibido el Premio Nobel de la Paz.
Las manifestaciones en contra de las intenciones estadounidenses se extendieron a diferentes puntos del planeta, siendo este el caso de Londres, Reino Unido. Crédito: REUTERS/Hannah McKay
El temor desde Europa, que ahora estaría descubriendo que la gestión Trump no oficiará específicamente como aliado absoluto de su región, es que se repliquen en la gran isla episodios de intervención similares a los avalados anteriormente en Irán o Venezuela.
El presidente estadounidense se encargó de descartar dichas especulaciones al indicar en su discurso principal de Davos que no va a recurrir a la fuerza para obtener Groenlandia y lo haría desde el plano de las negociaciones.
Su diálogo público de esta semana con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, no incluyó la palabra “Groenlandia”, aunque Trump adelantó que posee un acuerdo inicial con la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Mark Rutte, cuestionado por lideres europeos tras su diálogo con Trump. Crédito: REUTERS/Jonathan Ernst
Desde la Unión Europea (UE) han presentado un accionar diametralmente opuesto al anular, casi en simultáneo a lo ocurrido con el Mercosur, el acuerdo comercial con Washington que ponía final a ciertos aranceles. Uno de los más reticentes a las ideas trumpistas desde el viejo continente es Emmanuel Macron, presidente de Francia, quien perdió el respeto de su par transatlántico al aparecer ante las cámaras con lentes de sol ante la ruptura de un vaso sanguíneo en un ojo.
Ucrania y Rusia
El olvidado conflicto del este europeo tuvo este viernes una nueva reunión tripartita entre representantes de Ucrania, Rusia y Estados Unidos gestada tras bambalinas en Davos. Se trató del primer encuentro entre estas tres partes desde el comienzo de la invasión en 2022.
Durante el Foro ocurrido en la semana, Volodymir Zelenski, presidente de Ucrania, fue muy crítico con Europa y el accionar, tanto en su país como en Groenlandia.
Con esa perspectiva llegaron los diplomáticos ucranianos a Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, donde adelantaron que ambas partes deben hacer concesiones.
Volodymir Zelenski, presidente de Ucrania. Crédito: Petros Karadjias/REUTERS
El balance más destacado, ya en el fin de semana, fue el de Zelenski, quien valoró el encuentro como “constructivo”, remarcando el rol estadounidense de “supervisor” y adelantando que en la próxima semana habría nuevas citaciones.
La delegación ucraniana estuvo encabezada por Rustem Umerov, ministro de Defensa; junto a altos cargos militares y diplomáticos como Kyrylo Budanov, Andrii Hnatov, Davyd Arakhamiia, Sergiy Kyslytsya y Vadym Skibitskyi. Por parte de Estados Unidos, participaron Steve Witkoff, Jared Kushner, Dan Driscoll, Alexus Grynkewich y Josh Gruenbaum. La delegación de Rusia incluyó representantes de su inteligencia militar y de las fuerzas armadas.