En una de las misiones más audaces de la exploración espacial, el rover Perseverance de la NASA ha desenterrado la evidencia más prometedora de que Marte pudo haber albergado vida en el pasado. Los hallazgos, obtenidos en el cráter Jezero, sugieren la presencia de biofirmas potenciales en rocas, una revelación que podría cambiar para siempre nuestra comprensión de la vida más allá de la Tierra.

































