Los impuestos a las bebidas azucaradas que se implantaron en Reino Unido en 2018 habrían evitado más de 5.000 casos de obesidad al año en ese país. Un informe publicado en “PLoS Medicine” que ha revisado los datos del National Child Measurement Programme que se inició en 2006 muestra que la tasa a los refrescos con azúcar habría reducido en un 8% la obesidad en las niñas de entre 10 y 11 años, sobre todo entre aquellas que vivían en áreas más desfavorecidas. Es decir, se habían prevenido 5.234 casos de obesidad al año solo en este grupo.

































