"El abuso sexual de niños es indescriptiblemente horrible, pero someter a los delincuentes a la castración química o la ejecución no es justicia; es agregar una crueldad a otra. Viola la Convención Internacional de Derechos Humanos contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes", dijo la funcionaria. Agregó que desde que se aprobó la castración en 2016 en Indonesia, la violencia sexual contra los niños aumentó. El procedimiento fue aprobado recientemente en Pakistán y también se usa en Ucrania, Reino Unido, Corea del Sur, Kazajstán, Rusia, Polonia y algunos estados de EE. UU.