Shana Chapell ha culpado públicamente al líder estadounidense por la muerte de su hijo, el marine Kareem Nikoui, de 20 años, y otros 12 militares en Afganistán en los atentados del 26 de agosto en Kabul. Publicó en su cuenta una gran carta dirigida a Biden. Chappell afirmó que el presidente "puso los ojos en blanco" y le dio la espalda cuando ella declaró que Biden tenía las manos llenas de sangre de todos los soldados muertos.



































