Más de 80 mujeres han acusado a Weinstein de agresiones sexuales, algo que él rechaza, asegurando que todos los encuentros sexuales fueron consentidos. Las acusaciones ayudaron al crecimiento del movimiento #MeToo en las redes sociales en 2017, inspirando a que más mujeres contaran públicamente las malas experiencias sufridas ante hombres poderosos.






























