La reina Isabel ha regresado al castillo de Windsor tras asistir este viernes en Cronualles junto con el núcleo duro de la familia real británica -Kate y Guillermo, Carlos y Camilla- a la recepción de los líderes del G7. Lo ha hecho para celebrar su 95º cumpleaños. En realidad, su cumpleaños fue el pasado 21 de abril pero lo celebra, como es tradición, con el desfile del Trooping the Colour. No es como a ella le hubiera gustado, en Londres y con el saludo de la familia reunida en el balcón de Buckingham, pero la reina lo ha disfrutado: ha sonreído e incluso se le ha visto mover un pie al ritmo de la música.



































