El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó una ley aprobada en diciembre por el Congreso que podría haber reducido drásticamente la pena de prisión de Jair Bolsonaro. El exmandatario, condenado a 27 años por su participación en el intento de golpe de Estado, podría haber visto rebajada su condena efectiva a poco más de dos años.































