Dos manifestantes prodemocracia murieron este lunes por disparos de las fuerzas de seguridad en Myanmar, en una nueva marcha contra el golpe de Estado del pasado 1 de febrero, y mientras bancos, comercios y fábricas permanecieron cerrados tras el llamado de los sindicatos a reforzar la protesta y asfixiar a la economía para presionar a la junta militar.

































