La premio Nobel de la Paz y líder de Myanmar, Aung San Suu Kyi, negó este jueves que el Ejército de su país haya cometido genocidio y dijo a la máxima corte de la ONU que el éxodo forzoso de cientos de miles de rohingyas fue el resultado indeseado de una batalla contra insurgentes separatistas de esa minoría musulmana.




































