Desde la Plaza de San Pedro, al finalizar el rezo del Ángelus, el papa León XIV lanzó un mensaje de alto impacto global. En un contexto internacional atravesado por guerras, crisis humanitarias y tensiones geopolíticas, el Pontífice afirmó que la humanidad no encontrará salida en la acumulación de poder ni en la lógica de la confrontación armada, sino en la capacidad de los pueblos de reconocerse como hermanos.

































