La producción mundial de petróleo atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. En marzo se registró una caída histórica en los niveles de extracción, impulsada por el conflicto en Medio Oriente y el bloqueo de rutas clave para el transporte de crudo. Las proyecciones para abril, lejos de mostrar una recuperación, anticipan un escenario aún más complejo.





































