El viernes por la mañana, el fuego se desató al interior de la capilla de la Catedral. En un comunicado, la Arquidiócesis capitalina informó: "Una persona no identificada ingresó a la capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral Metropolitana de Managua y arrojó una bomba, produciendo un incendio en donde permanece la sagrada y venerada imagen de la Sangre de Cristo y el Santísimo”. Antes de que la policía emitiera alguna información, la vicepresidenta Murillo dijo que el incendio fue causado por velas encendidas en el lugar, donde una cortina tomó fuego. Su versión fue desmentida de inmediato por el arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, quien dijo que "nuestra capilla no tiene cortinas ni veladoras”, y aseguró que se trató de "un acto de terrorismo”.