Aguilar añadió que posteriormente "se convirtió en una estrategia contrainsurgente de eliminación de enemigos durante la guerra civil" y explicó que la mayoría de las víctimas fueron jóvenes y que los principales "perpetradores" eran los cuerpos de seguridad de carácter militar de la época, que fueron sustituidos por la Policía Nacional Civil en 1992. Por su parte, la coordinadora Residente de las Naciones Unidas en El Salvador y Belice, Birgit Gerstenberg, dijo que "la desaparición forzada es una dolorosa realidad que sigue presente, que golpeó y sigue golpeando al país”. "También tiene un carácter continuado cuando el encubrimiento de los responsables por parte de las estructuras del Estado permanece en el tiempo", agregó Gerstenberg.