La secuencia dura segundos, pero alcanza para causar pánico y terror: una familia sale de un supermercado y, de pronto, un hombre se abalanza sobre una nena e intenta arrancarla de los brazos de su madre.

La secuencia dura segundos, pero alcanza para causar pánico y terror: una familia sale de un supermercado y, de pronto, un hombre se abalanza sobre una nena e intenta arrancarla de los brazos de su madre.
El hecho ocurrió en la ciudad de Bérgamo, según reconstruyeron fuentes policiales citadas por medios italianos.
De acuerdo a esa reconstrucción, el agresor atacó cuando la nena caminaba junto a su familia: la tomó con violencia de las piernas y comenzó a tirar para llevársela.
La madre resistió con todas sus fuerzas y pidió ayuda a los gritos mientras el hombre forcejeaba para concretar el secuestro, en plena vereda y a la vista de todos.
La situación cambió por la reacción inmediata del entorno: el padre, el personal de seguridad y varios clientes corrieron hacia el lugar y se metieron en el medio para frenar al atacante.
Entre todos lograron reducirlo y retenerlo hasta la llegada de efectivos de la Policía de Estado, que lo detuvieron en el lugar.
El intento de secuestro dejó consecuencias físicas: la nena fue trasladada de urgencia a un hospital y los médicos confirmaron una fractura de fémur producto del brutal forcejeo.
Con testimonios y el análisis de las cámaras de seguridad del supermercado, la investigación avanzó en las horas siguientes y la Justicia imputó al sospechoso por tentativa de secuestro agravado (por tratarse de una menor) y lesiones personales agravadas.
El episodio generó conmoción en la ciudad y volvió a poner el foco en el rol de los testigos: en este caso, la resistencia de la madre y la intervención de quienes estaban alrededor evitaron que el ataque terminara en tragedia.
Según se pudo conocer, el agresor sería un hombre de nacionalidad rumana, en situación de calle y sin antecedentes penales; la causa sigue en curso y el acusado permanece detenido a disposición de la Justicia.




