Suecia celebra hoy elecciones generales en las que un partido de ultraderecha podría, junto con los demás grupos de la oposición, desbancar a los socialdemócratas, que llevan décadas en el gobierno, en un clima de tensión por el alto índice inflacionario y una suba en casos de criminalidad, y con la futura adhesión del país a la OTAN como telón de fondo.
































