El escándalo Pegasus por el espionaje a líderes mundiales, periodistas y activistas sumó hoy un nuevo capítulo de reacciones desde Francia, donde el Gobierno ordenó una investigación al hackeo del teléfono del Presidente; México, donde se supo que el Ejecutivo de Enrique Peña Nieto pagó unos 32 millones de dólares por el software, e Israel, donde Reporteros Sin Fronteras (RSF) le pidió a las autoridades que dejen de vender ese software para espiar.
































