La desesperación por la falta de contacto con familiares dentro de Venezuela movilizó una rápida respuesta comunitaria en el entorno digital. Los sismos, que hasta el momento registran un saldo oficial de 164 víctimas fatales y 971 heridos, provocaron severos daños en la infraestructura pública, derivando en apagones masivos e interrupciones prolongadas en las prestaciones de telefonía celular y conectividad residencial.




































