Un gigantesco sistema tormentoso causó estragos este martes en zonas de Argentina y Uruguay, desencadenando caos y destrucción a medida que avanzaba una zona de baja presión alimentada por aire abrasador. En ambos países, enormes nubes se formaron desde la mañana, dando lugar a tormentas fuertes y severas que dejaron a su paso una estela de daños.
































