No hace mucho tiempo uno de los máximos opositores a la vacuna contra el coronavirus, el expresidente de Estados Unidos Donald Trump se convirtió ahora en un inesperado y fervoroso defensor de la inyección al sostener que salvó millones de vidas, y embistió contra los políticos republicanos que "no tienen agallas" para admitir que se aplicaron la tercera dosis de refuerzo.



































