Uruguay concretará este viernes el primer procedimiento de eutanasia legal desde que entró en vigencia la ley que regula la denominada “muerte digna”.
La paciente, de 69 años, padece cáncer de páncreas con metástasis avanzada y cumplió con todos los requisitos previstos por la normativa vigente. El caso marca un hecho inédito en América Latina tras la reglamentación de la ley de “muerte digna”.

Uruguay concretará este viernes el primer procedimiento de eutanasia legal desde que entró en vigencia la ley que regula la denominada “muerte digna”.
La paciente es una mujer de 69 años con cáncer de páncreas en etapa terminal, internada en el Hospital Policial de Montevideo, que solicitó acceder al procedimiento luego de atravesar un deterioro avanzado de su salud y padecimientos asociados a la enfermedad.
El caso representa un hito sanitario y jurídico en la región, ya que Uruguay se convirtió recientemente en el primer país de América Latina en legalizar la eutanasia mediante una ley aprobada por el Parlamento. La normativa fue sancionada en octubre de 2025 y reglamentada en abril de este año, habilitando finalmente su aplicación efectiva dentro del sistema de salud.
Según informaron medios uruguayos y fuentes sanitarias, la mujer permanece internada desde hace varios días y firmó el consentimiento final para acceder al procedimiento después de cumplir cada una de las instancias previstas por la legislación vigente.
La llamada Ley de Muerte Digna habilita a personas mayores de edad, en pleno uso de sus facultades mentales, a solicitar la eutanasia cuando atraviesan enfermedades incurables, irreversibles y en fase terminal que generan sufrimientos considerados insoportables.
El procedimiento contempla una serie de requisitos médicos y legales. La solicitud debe realizarse de manera voluntaria y escrita, con intervención de profesionales de la salud y controles específicos que garanticen la capacidad de decisión del paciente. Además, la persona puede desistir del proceso en cualquier momento.
La reglamentación también establece mecanismos de supervisión y evaluación posteriores a cada caso. El objetivo, según las autoridades uruguayas, es asegurar que la práctica se desarrolle bajo estrictos criterios médicos, éticos y legales.
El debate sobre la eutanasia en Uruguay atravesó varios años de discusiones parlamentarias, posiciones médicas y debates sociales. Finalmente, el proyecto fue aprobado por mayoría en el Senado con apoyo de legisladores oficialistas y sectores de la oposición.
La legislación uruguaya se diferencia de otros antecedentes regionales porque fue aprobada mediante trámite parlamentario completo. En países como Colombia y Ecuador, la eutanasia fue habilitada a partir de decisiones judiciales y no por leyes específicas sancionadas por el Congreso.
La paciente que accederá al procedimiento tiene cáncer de páncreas con metástasis pulmonar, renal y hepática avanzada. Según trascendió, se encontraba bajo cuidados paliativos, aunque había decidido interrumpir estudios y tratamientos debido al avance de la enfermedad y al sufrimiento físico asociado a su cuadro clínico.
De acuerdo con la información difundida por medios uruguayos, la decisión de solicitar la eutanasia había sido tomada meses atrás y fue acompañada por integrantes de su familia durante todo el proceso. La mujer es madre de seis hijos.
El caso volvió a poner en discusión temas vinculados con la autonomía de los pacientes, los límites de las intervenciones médicas y el rol de los cuidados paliativos en enfermedades terminales.
Mientras sectores que impulsaron la ley consideran que se trata de un avance en materia de derechos individuales y dignidad al final de la vida, grupos contrarios a la eutanasia sostienen que el sistema sanitario debería fortalecer aún más las estrategias de acompañamiento paliativo.
El debate también involucra aspectos éticos, religiosos y jurídicos que continúan generando posiciones contrapuestas en distintos países de la región.
En Uruguay, encuestas realizadas durante la discusión parlamentaria mostraban un importante respaldo social a la legalización de la eutanasia. Distintos sectores médicos y académicos participaron además en audiencias y debates previos a la sanción de la norma.
La implementación del primer procedimiento legal marca ahora el inicio de una nueva etapa para el sistema sanitario uruguayo. Las autoridades deberán monitorear la aplicación de la ley y el funcionamiento de los protocolos establecidos para estos casos.
Al mismo tiempo, el episodio vuelve a instalar una discusión que también aparece en otros países de América Latina: cómo garantizar el derecho de los pacientes a decidir sobre el final de la vida en contextos de enfermedades irreversibles y sufrimiento extremo, y de qué manera compatibilizar esas decisiones con los principios éticos y sanitarios vigentes.




