Un turista argentino fue violentamente agredido por varios vendedores ambulantes en una playa de Balneario Camboriú, en el estado brasileño de Santa Catarina, luego de una discusión por el precio de dos choclos. El hecho ocurrió en plena temporada alta, frente a numerosos testigos, y fue filmado por otros veraneantes. El video se viralizó rápidamente en redes sociales y generó un fuerte repudio.
El conflicto comenzó cuando el turista, cuya identidad aún no trascendió, reclamó el elevado precio cobrado por el alimento: habría pagado 150 reales (aproximadamente 39.500 pesos argentinos), cuando esperaba un precio mucho menor, de entre 20 y 30 reales. Insatisfecho, regresó al puesto de venta para exigir explicaciones, lo que desencadenó una fuerte discusión.
Golpes, gritos y tensión en la arena
En las imágenes grabadas por testigos se puede ver cómo la discusión escala rápidamente a una pelea física. Tres personas, entre ellas una mujer, comienzan a golpear al turista con puños y hasta con un palo. En un momento, uno de los agresores le da una patada en la espalda que lo derriba sobre la arena.
El video muestra también la tensión entre otros vendedores y bañistas que intentaban intervenir para frenar la situación. La secuencia dejó en evidencia la falta de control sobre la actividad de los vendedores ambulantes en zonas turísticas masivas.
Golpes, gritos y tensión en la arena.La versión de los vendedores
Tras la difusión del video, la hija de una de las vendedoras involucradas publicó su versión de los hechos en redes sociales. Aseguró que el turista "insultó, humilló y agredió físicamente" a su madre, a quien habría abofeteado durante el reclamo. Según su testimonio, la reacción de los vendedores fue en defensa propia.
"Este señor nos llamó ladrones, quiso devolver el producto y terminó pegándole a mi mamá", expresó la joven, agregando que el hombre "empujó el carrito de choclos" durante la discusión.
El caso encendió el debate sobre la seguridad de los turistas argentinos que cada verano eligen Camboriú como destino. También puso el foco en los controles sobre los precios que manejan los vendedores ambulantes, especialmente en playas donde no hay fiscalización activa.
El hecho ocurrió en una playa del sur de Brasil.Hasta el momento, no se confirmó si se radicó una denuncia policial ni hay reportes oficiales sobre la salud del turista agredido. El consulado argentino en Brasil tampoco emitió un comunicado sobre el hecho.
Este episodio, que se da en el marco de una temporada récord de visitantes argentinos en Brasil, plantea la necesidad de reforzar los canales de atención al turista y garantizar condiciones de respeto y seguridad. La violencia en entornos recreativos no sólo empaña la experiencia vacacional, sino que deja expuestas las carencias de regulación en muchos de estos destinos populares.