Por estos días, y en pleno período invernal, la ciudad de Nueva York estrenó una novedosa pista de patinaje sobre hielo, esta vez en un mítico lugar: el Puente de Brooklyn.
La atracción fue inaugurada hace unas semanas.

Por estos días, y en pleno período invernal, la ciudad de Nueva York estrenó una novedosa pista de patinaje sobre hielo, esta vez en un mítico lugar: el Puente de Brooklyn.
De acuerdo a la información oficial, el majestuoso puente “sirve como impresionante telón de fondo para una encantadora aventura de patinaje sobre hielo”.
“Las luces parpadeantes, el impresionante horizonte y el aire fresco del invierno crean un entorno mágico para los patinadores experimentados y aquellos que descubren el placer del patinaje sobre hielo por primera vez”, describe la web oficial donde se pueden adquirir las entradas..
El lugar está ubicado en Emily Warren Roebling Plaza y abre hasta el 1° de marzo. La nueva pista de hielo ofrece vistas espectaculares del horizonte de Manhattan y está ubicada debajo del icónico Puente de Brooklyn. Glide también ofrece una selección de alimentos y bebidas en su cafetería del segundo piso.
Construido a lo largo de 13 años y completado en 1883, el Puente de Brooklyn fue una proeza de la ingeniería del siglo XIX. Diseñado por John Augustus Roebling, un inmigrante alemán con visión y tenacidad, el proyecto comenzó con la ayuda de su hijo Washington Roebling. Trágicamente, John Roebling murió a causa de un accidente durante la construcción, dejando a Washington a cargo.
La construcción del puente no estuvo exenta de tragedias. En 1872, Washington Roebling sufrió una parálisis debilitante debido a la enfermedad de descompresión. A pesar de su propia lucha, Washington continuó supervisando el proyecto con la ayuda de su esposa, Emily Warren Roebling. Emily desempeñó un papel crucial en la terminación del puente, aprendiendo ingeniería por correspondencia y actuando como intermediaria entre su esposo y los trabajadores.
A lo largo de los años, el Puente de Brooklyn ha sido testigo de momentos cruciales en la historia de Nueva York y Estados Unidos. Desde desfiles triunfales hasta protestas significativas, el puente ha sido el telón de fondo de eventos que han moldeado la nación. Su presencia imponente ha sido capturada en innumerables obras de arte y fotografías, consolidando su lugar como un ícono cultural.
El Puente de Brooklyn ha transcendido su función estructural para convertirse en un elemento clave en la cultura popular. Ha protagonizado películas memorables como "Annie Hall" y "Spider-Man," y ha inspirado numerosas obras literarias. Su silueta inconfundible se ha vuelto sinónimo de la ciudad de Nueva York, atrayendo a visitantes de todo el mundo.
A medida que Nueva York evoluciona, el Puente de Brooklyn se ha sometido a renovaciones para garantizar su longevidad. A lo largo de los años, se han implementado mejoras para hacer frente a la creciente carga de tráfico y garantizar la seguridad de quienes lo cruzan. A pesar de estos cambios, el puente ha mantenido su encanto arquitectónico y sigue siendo una de las atracciones más visitadas de la ciudad.
En un mundo que cambia rápidamente, el Puente de Brooklyn permanece como un faro de estabilidad, conectando el pasado y el presente de una ciudad que nunca deja de sorprender. Su silueta inconfundible seguirá siendo un ícono imperecedero, simbolizando la grandeza y la tenacidad de Nueva York.




