Estados Unidos definió este viernes como un "error" al ataque con drones contra presuntos militantes del Estado Islámico en Kabul que hizo el 29 de agosto, en el que murieron a 10 civiles, pidió disculpas por el bombardeo y reconoció que las personas que estaban en el vehículo atacado "no representaban una amenaza directa a las fuerzas de seguridad", contra lo que habían argumentado en un primer momento.

































