La carta denuncia la "vocación expansiva" de Chile y califica de "contradictoria" su actitud en relación con la postura que tomará este país en relación al tratado bilateral de 1984 y la resolución de la ONU que en 2017 aceptó la incorporación de más de un millón de kilómetros cuadrados de plataforma continental a territorio argentino, incluida la porción que hoy reclama Santiago.


































