El Juzgado Federal N°3 de Córdoba informó este martes que se logró la identificación de 12 personas detenidas-desaparecidas a partir de estudios antropológicos y genéticos realizados sobre restos óseos recuperados durante excavaciones de 2025.
Lo informó el Juzgado Federal 3 a cargo de Hugo Vaca Narvaja. Las excavaciones donde se hallaron los restos, forman parte de las investigaciones por crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar que gobernó el país entre 1976 y 1983.

El Juzgado Federal N°3 de Córdoba informó este martes que se logró la identificación de 12 personas detenidas-desaparecidas a partir de estudios antropológicos y genéticos realizados sobre restos óseos recuperados durante excavaciones de 2025.
El juez Miguel Hugo Vaca Narvaja señaló que se trata de un resultado parcial y que las identidades no se harán públicas hasta completar la notificación a los familiares directos, con su consentimiento.
Las autoridades judiciales intervinientes notificarán a las familias los hallazgos. Una vez finalizadas las notificaciones, el tribunal brindará mayor información sobre la identidad de aquellas personas identificadas en esta instancia, contando para ello con el consentimiento de las familias involucradas.
Los hallazgos se produjeron en el sector conocido como “Loma del Torito”, dentro de la Guarnición Militar La Calera, en las inmediaciones del ex centro clandestino La Perla.
Allí se recuperaron fragmentos óseos (entre ellos, un fémur y partes de cráneos) en un área que había sido marcada como de alta probabilidad por testimonios, imágenes históricas y relevamientos.
La búsqueda se desplegó durante semanas sobre una superficie del orden de 10 hectáreas, con remoción de suelo y trabajo técnico sostenido, hasta poder extraer y preservar el material para su posterior análisis.
La identificación fue posible por el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), en colaboración con el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba.
El propio EAAF precisó que en 2025 recuperó restos “aislados y mezclados” en dos áreas de esa zona y que en 2026 está previsto retomar la prospección y excavación hasta completar el área.
La Perla funcionó como uno de los principales engranajes del terrorismo de Estado en Córdoba y el país. Este avance vuelve a empujar una causa que combina ciencia, memoria y un objetivo simple de decir y difícil de cumplir: identificar y devolver.




